miércoles, 15 de octubre de 2008

Los contribuyentes del estado del bienestar



Los contribuyentes del Estado de bienestar somos todos, pero unos más que otros.


Los ejecutivos de los bancos, entidades financieras y grandes empresas cotizadas en el mercado, con su operativa de buscar resultados inmediatos cortoplacistas, inflan el precio que no el valor de los activos. Los bancos entregan dinero a los agentes económicos, tomando como garantía esos activos que están inflados, con lo que se generan y mantienen burbujas financieras que luego el propio mercado se encarga de destapar, al ofrecer por los activos sobrevalorados el precio ajustado a lo que sería su valor real. Pero que pasa con los ejecutivos ya han cobrado sus emolumentos por beneficios ilusorios del corto plazo, y ese valor hurtado a los accionistas y a los trabajadores no se verá reclamado mercantil ni judicialmente al encubrirse como salarios intocables, pluses, primas y altas remuneraciones, justificados en la buena gestión de sus empresas cuando la relidad es que ayudan a sus empresas en su descapitalización y en ir a la bancarrota.
Los ejecutivos de las tecnológicas, inmobiliarias y financieras se forraron en sus respectivas burbujas a costa de vender humo a pequeños accionistas que se vieron pillados en pérdidas brutales, al estallar las mismas.
La intervención que ahoran relizan los gobiernos occidentales, financiando la actuación de los bancos, permite a éstos, mantener exuberancias financieras que no responden a realidades de la economía.
Se favorece a los detentadores del capital opaco y especialmente a aquellos que lo gestionan, pues son los que realmente se lucran de toda la actuación en estas relaciones socio-económicas.
Lo curioso es que en un mundo globalizado, hoy en día no existan voces discrepantes en las opiniones políticas contra los planes de salvamento puestos en circulación por los gobiernos en este mundo globalizado.
Se han dado todo tipo de burbujas: Tecnológica, inmobiliaria, financiera, energética,.., cuándo estallan éstas,¿Quienes son los pillados?. Si estos valores cotizan en bolsa, suelen ser los accionistas minoritarios que necesitan capital y no tienen capacidad de ejecución, los que pagan el pato, pero sólo en parte, ya que al final todos los contribuyentes, por mucho que digan los gobiernos, tenemos que financiar las medidas de política económica que se toman para salvar, supuestamente, las entidades financieras y las grandes empresas que en este mundo globalizado, se declaran en supensión de pagos o como se dice ahora concurso de acreedores.
Y es que cuando las cosas van mal, son ellos mismos los que reclaman al papa Estado que intervenga, eso si, después de que como ejecutivos hayan inflado bien la saca y manteniéndose, si es posible como nuevos gestores de lo público, con sus dineros a buen recaudo.
En caso de intervenir, los más comúnes, que somos la mayoría, deberíamos abogar para que los gobiernos hicieran respetar la ley, e impartieran la justicia necesaria para perseguir a áquellos: Ejecutivos, estafadores de guante blanco que algunos llegan incluso a celebrar con juergas millonarias, las quiebras de sus empresas o sus bancos y los que se han estado enriqueciendo a costa de vender los derechos a una vivienda digna, a precios ilusorios, en la marejada inmobiliaria.
Abogar tambien para que los funcionarios competentes cumplan sus funciones de inspección de las auditorías presentadas por las empresas y exigencia, en su caso, de responsabilidades por aquellas que no hayan reflejado correctamente la situación patrimonial auditada.
La crisis se ha servido por quienes han incumplido sus obligaciones y ahora quieren que sus consecuencias las soportemos los otros.